E s c r i b e n   E n   E s t a   E d i c i ó n :

 

 

 

Con la obra visual de Mat Sigüi, Artigrafías


   

 


F i l i p o   B e c e r r a

 

Mi nombre es Felipe «Filipo» Becerra Fuentes, soy del '87, vivo en Quillota y actualmente estudio Lic. en Arte en la Universidad de Playa Ancha.

Paralelo a esto, llevo algunos años escribiendo poesía y actualmente intento publicar una primera antología.

 

 


 

 

 

 

 

 

 


Bengala Kamikaze


 

La cadencia del astro se dispara

Arremete por entre los barrios

Ardiendo se hallaban los edificios

Una burda compilación de ventanitas apiladas

Eso es lo que eran

Abiertas, cerradas, rotas algunas

Sucias todas

Sólo una hembra de encanto silencioso

Absorta de cara al sol

Cómoda y galena estaba

Serena estrenaba un cigarrillo

Y devorando el magro artilugio

Desojaba en calma la postal

Esa pira de dolor que por las tardes

Parecía la ciudad

Tan apática y fastuosa

¿Pero quién demonios era?

Tal vez una oficinista

Cinco minutos para una adicta

A mis pies un camposanto

De colillas

Regadas todas como semillas

Teñidas por sus labios

En un sobrio pero clásico y sobre todo aburrido tonito rosa

Cuando en eso…

 

 

                   d

                       e

                        s

                      c

                  i

               e

               n

                  d

                        e

 

Fría y fulminada una colilla

Entumida entre mis zapatos

La piso y le doy responso

 

(Interludio de escondites)

 

¡Pero quiénes éramos por aquel entonces!

Astro y hembra se destierran

Se olvidan mutuamente y yo

Ser humano de cartón piedra

Atado a mi propia cadencia

Fulminado y falto de sombra

Deseando ser teñido por sus labios

Deseando ser

Bengala kamikaze

En su boca cigarrillo

O que el astro redentor se apiade de nosotros

Engendros de cartón

Ánimas inflamables

Callejones sin salida

Que el sol todopoderoso se revele contra el mil veces puto horizonte

Funesta raya maldita

Y nos queme

¡Nos fume!

¡NOS CONSUMA!

De una buena vez

 


 

 

Danza de dos poetas


 

Dos poetas

            Como dos perros heridos

                        Se entierran la garra cáustica

                        La carne les estorba

 

Dos poetas

            Como dos perros heridos

                        Sangrando una sangre opaca

                        Saboreando la carroña

 

Dos poetas

            Como dos perros heridos

                        Matan el hambre con el hambre

                        Se dejan caer por asalto

 

Dos poetas

            Como dos perros heridos

                        Se astillan los huesos del hocico

                        Tráqueas ensortijadas

 

Dos poetas

            Como dos perros heridos

                        Se mastican las orejas

                        Veneno para las pulgas

 

Dos poetas

            Como dos perros heridos

 

                        Ceban a los gatos ariscos

                        La orgía de las libaciones

 

Dos poetas

            Como dos perros heridos

                        Se embriagan con la leva

                        Se huelen el culo y ladran

 

Dos poetas

            Como dos perros heridos

                        Derraman la argucia y beben

                        Se cagan en las iglesias

 

Dos poetas

            Como dos perros heridos

                        Se ahogan en sus rapsodias

                        Buscan la muerte a oscuras

 

Dos poetas

            Como dos perros heridos

                        A mordiscos se arrancan las lenguas

                        Silencios de pantomima

 

Dos poetas

            Como dos perros heridos

                        Se hunden la espuela de plata

                        Aúllan y se incriminan

 

Dos poetas

            Como dos perros heridos

                        En el lomo la herida expuesta

                        La traición es inminente

 

Dos poetas

            Como dos perros heridos

                        Acaban por perecer

                        Acaban por fenecer

                        Acaban el uno con el otro

                        El uno por el otro

                        El uno para el otro

                        El arte de la rabieta

                                   ESTÁTICA

                        Los apresa

                        Los gobierna

                        Apresuradas

                        Las moscas los cubren

                        Los encubren

                        Los devoran

                        Los comen

                        ;

 

En su afán de delatarse

Dos poetas

            Como dos grandísimas perras

                        Secretan sus secretos fétidos

                        Aullidos de redención

                        Rencillas endiabladas

 

            ¡Las larvas!

                        En el estómago

            ¡Poesía!

                        Bajo las uñas


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


El Pico y la Zorra se aman


 

PICO Y ZORRA rayó el poeta

Sobre el muro de una casa y sin firmar

Sin perder tiempo en métricas u otras yerbas esotéricas

Siquiera en un buen título

Cual salmo salomónico

Epigrama en situación de calle

Veraz y contundente

Desnudo de puño y letra

El poeta eyacula el verso

Explícito, extasiado y con pródiga vehemencia

¡Pero admiren su destreza!

Nuestro anónimo poeta

No usó ni un solo adjetivo

 

            Ni en Pico

            Ni en Zorra

 

Tan sólo una y griega, tan sólo…

¡Y hubo SEXO entre los SEXOS!

 

¡PICO y ZORRA!

 

            En las barras de los bares más sucios

            Cuadernos de escolares, callejones

            Basureros de oficinistas, comerciantes

            Asientos de microbuses, paraderos

            Poemarios, foros de internet

            O en los baños más públicos de la capital

¡SEXO ENTRE LOS SEXOS!

 

            En la santidad del Muro de las lamentaciones

                        El Pico Y La Zorra Se Aman

 

            En la divinidad de las rocas de la Kaaba

                        El Pico Se Mete En La Zorra

 

            En la seguridad ancestral de la Gran Muralla

                        Pico + Zorra X 100 Pre

 

            En la autoridad del Palacio de la Moneda

                        La Zorra Se Come Al Pico

 

            En la puerta santa de la Basílica de San Pedro

                        El Pico Estuvo En La Zorra

 

            En las cúpulas del Taj Mahal

                        La Zorra Está Hecha Pico

 

            En las cámaras de la Gran Pirámide de Guiza

                        La Zorra Va Arriba Del Pico

 

            En los restos del Muro de Berlín

                        ¡Pico Y Zorra Conchetumare!

 

            En el límite entre la ESTRATÓSFERA

 

                                                                       Y la imaginación

 

Porque todos los picos

Porque todas las zorras

Fundidos en orgásmicas consonancias

No deben hacer otra cosa sino

Trabarse

¡Trabarse!

¡Trabarse hasta acabar!

 

Y volver a comenzar

 


 


 

 


 

 

R u i   C a v e r t a

 

 

 

Rui Caverta ha publicado en diversas revistas digitales e impresas de varios países como Babab, Katharsis, La piedra, Cuadrivio, El errante
insaciable, Cinesargo y otras. Está incluido en varias antologías como ¿Somos poetas y qué?, Rojo Siena 2012 y otras.

 

Publicó el libro picodicciones en el 2012.

 

 

 


 

 

Hongo de humo


 

Tablas, ventanas y paredes.

Día y noche erigen  una casa

Que será escombros.

Transcurren los días,

La bomba estalla

Abrasando piel, garganta y tierra.

El calor no llega a ellos,

 que están muy lejos,

rendidos sobre un catre

 donde la grava apenas se calienta.

 


 


La muerte del tirano


 

Yo lo vi.

Mientras los árboles crecían,

Las flores bailaban a mi paso,

 el agua se tornaba lechosa.

Todos se abrazaban,

Corrían felices

Y se veían en la luz.

Lejos de esa senda,

Los ví llorando,

A ellos.

Lo dolían.

Las venas tan tersas,

Que alimentan hasta a un corazón negro.

 


 

 

 

Paraíso


 

A unos pasos de desplomarse,

Pasa por los huesos descarnados,

La carne pútrida,

Los carroñeros rompiendo huesos,

las moscas desovando en la mejillas del agónico,

Las palmeras gigantes,

Los frutos rezumantes en flor,

Y El picor en los pies por la playa.

Es el paraíso,

Pero el hombre está en guerra.

 


 

 

 

 


Tiopentato de sodio


 

I

El profesor daba la clase.

“Una dosis de este frasco,

Venas saludables;

Y el inyectado se distiende en la mesa.

Todos sus órganos, venas, miedos a la luz”.

Yo rascaba una mancha en la ventana.

Los demás repetían el dato como silabario.

“La luz no se hace de un polvo acuoso”,

Recuerdo que me repetía.

 

II

El profesor dio la clase,

Yo la práctica.

“Repite el silabario”,

Le decía mientras lo inyectaba.

Y el polvo acuoso lo deshilaba.

Él,

Resistía.

Saltaba sobre el asiento

Rompía la silla y las cuerdas.

Se quemaba sobre el asiento,

Saltando como un toro sin doma.

Arqueó la espalda,

Y se deshizo,

muerto.

Sin decir nada.

Humano, antes que luz.

 


 

 

 


 

 


 

 

D a n i e l   D í a

 

Daniel Día es el nombre de escritor de Felipe Garzón Bernal, poeta que se empina sobre los 50 años.

Daniel Día, fundó en 1995, junto con otro grupo de poetas e intelectuales, "La tertulia del Ángel", espacio de encuentro cultural que se realiza todos los miércoles en la Casa de la Cultura Cerro del Ángel, en el municipio de Bello.

Esta tertulia es el inicio de una actividad cultural comunitaria que rinde sus frutos en diversas manifestaciones como la publicación de la revista de poesía, arte y literatura "Quitasol" en la cual participa como cofundador y miembro del comité editorial. También realiza el programa de poesía "Síglope", que se emite por la Emisora Cultural de la Universidad de Antioquia. Ha participado como poeta y colaborador de la Revista Prometeo y el Festival Internacional de Poesía de Medellín. Ha publicado dos libros de poesía que son "Síglope" y "Trata con el Ángel".

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 



L o l a   L ó p e z

 

Lola López Martín es especialista en literatura hispanoamericana escrita en castellano. Nació en Berja (Almería-Spain) hace un rato largo. Durante siete años se dedicó al teatro y a la música étnica, pero no encontró en ello su don, como tampoco en la fotografía. Su inclinación a la lectura fue temprana: por lo que ha madrugado muchas veces con un libro entre manos.

 

No firma bajo seudónimo, ni ha recibido premio literario alguno. Después de un periodo de ausencia en los medios de comunicación, saltó a la palestra con las obras Penumbra (2006) y R.I.P. (2010), y está a punto de publicar el audioe-book No importa. Su ajetreada biografía se ha desarrollado en distintas partes de España y en otras de Italia y Holanda, así como en Argentina y Cuba, aunque no descarta vivir en África ni lanzarse en parapente. Actualmente trabaja en la ciudad donde reside y no imparte talleres de escritura.

 


 

 


Buscar


 

Buscar

 

 

Buscar es un instinto

 

Igual que una antítesis mal formulada

buscar para solucionarnos.

 

Te precipitas, extranjero de la realidad,

hacia el encuentro de los sonidos.

En las tardes como hoy acudes al espejismo urbano.

En las tardes te dejas guiar por la brújula respiratoria de los hombres

para transcribir notas de la biografía del corazón.

 

¿oyes mis ojos?

 

Los placeres profundos

resurgen

como dolores profundos.

Escuchas:

k   h   a   o   s

Cuánto quema el hoy-ayer-mañana de sol a luna,

de luna a sol.

 

Si te marchas con la maleta inundada de zapatos

arrebátame el pulso antes de acabar este poema,

buscando,

pero no me dejes a la intemperie.

 

¿oyes mis manos?

 

Autentificas, sin darte cuenta,

la belleza de lo perdurable

(el crepúsculo, el sabor a limón, el rubor de la sangre),

la belleza de lo inconstante

(una fotografía, la taza de café, el vapor de la ducha),

la perdurabilidad inconstante de la belleza:

fotosíntesis, escalera, alambre, zeta, agosto.

 

¿Subsistirá el pensamiento a su propia construcción?

–te preguntas.

No tienes más que –acaso– la certidumbre sólida del presente,

la evidencia

de este fluido instante

–pregúntale a la carne que apurándose pide vida–

 

¿oyes mis pasos?

 

…el lunes

    anduve sobre la hierba del patio

…el martes desperté

    desaparecido entre la gente

…el miércoles quiero parirme en la esperanza

…jueves: tierra: 01.horas 02.minutos

…viernes: estaré de viaje,

    decir adiós

    yacer en la arena

    quebrar los rostros del tedio

    inventar la música

    cruzar las vías del tren

    entrar en tu mirada

…sábado: acepto mi adicción al amor

…domingo: existe el domingo

…no más ayes

 

¿oyes mi paz?

 

 

Buscar no es un verbo

Buscar no es buscar:

es ansia de buscar

 

…no más noes
 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Madrugada I


 

 

Durante las 1936 noches y media que estuve preso en una

celda

de 2 metros

por 2 metros

  sin retrete

 

 

 

ni tragaluz                    ni luz      ni ojos

ni rejas

       ni espejo                                        ni improvisación                       ni manos

  ni viento                                                                                                        

                                               ni sellos                        ni aspirinas

                        ni prisa                                                 ni aspiraciones

  ni tenedor                     ni peine           

ni pisadas                                ni piedad

ni lluvia ni firma                        ni eco

  ni contornos                                                     ni almohada     

ni sinónimos                            

                                                           ni afuera

 

ni

zapatos ni

esp er    

anzas

ni

mañanas…

 

 

 

           soñaba…

 

 


 

soñaba con libros

y me aliviaba la soledad

 

soñaba con música

y me alejaba de la locura

 

soñaba que moría

y me atemperaba el odio

 

soñaba que me amabas

y me disuadía del suicidio

 

soñaba con el sol

y se mitigaban el hambre y la sed

 

soñaba con un cacho de libertad

y me extirpaba las tinieblas

 

soñaba sin mí

y eso me hacía soñar más

 

 

despierto

 

…soñaba

 


 

 

 

 

 


Madrugada II


 

Mi dios no oye / Mi dios no amanece / Mi dios no es / Mi dios es no

(A) Raúl Zurita

 

Voy subiendo las escaleras de la noche

negra y extensa.

A solas,

a ciegas,

a dos pies,

a dos manos.

Rincón

a rincón

la oscuridad traspasa el mundo

abrazándolo Todo

con la minuciosidad del relojero

y la impaciencia del bostezo.

Son las 4:33 de la madrugada.

La negrura más profunda

aletarga a mis compañeros y a mis compañeras.

Errantes como el polvo  

flotan sin luz los ayes sonámbulos

de aquellos para los que siempre es de noche.

Son las 3:50 de la madrugada.

En el sueño 196800 

no estoy preso ni enfermo ni torturado.

Mis compañeros 2.704 y 1.501

huyen(sueñan) hacia la libertad.  

En cada peldaño hay un billete de tren:

Madrid

         Santiago

   Buenos Aires

          Moscú

       Baghdad

                   Rangún

Rabat

   Malabo

      Kampala

         Pekín

Berlín

La Habana                  

Pero no los alcanzaré porque la salida es a las 2:14.

Para entonces ya habré regresado

de la noche, como un ahogado regresa           

a la orilla después del naufragio.

Son las 12:07.

«Adiós», susurra, lejos, el compañero 262 

desde su sueño: el último.

Detrás de los muros va llegando la mañana

extensa y negra:

las golondrinas construyen sus nidos

en el   hueco    de la ausencia.

 


 

 

 

 


Madrugada III


 

…la noche  

tendrá siempre

olor a humedad de sótano

y una voz sorda

una sonrisa cínica

            tendrá siempre

la noche… 

 


 

 

 

 

 

 

 


 

 


U l i s e s   V a r s o v i a

 

Nace el 2 de julio de 1949 en Valparaíso, cuyo mar y sus tempestades marcaron definitivamente su persona y su poesía.

 

Ha publicado 28 títulos de poesía, cinco de ellos en Chile, y tres dedicados a Valparaíso.  El libro más antiguo es "Jinetes Nocturnos", de 1974.  En 1972 publi un cuadernillo, "Sueños de Amor", que circuló sólo entre amigos.

 

Ha aparecido en más de 70 revistas de literatura de todo el mundo, en varios idiomas, y repetidas veces, así como en numerosas páginas web.

 

Actualmente reside en Suiza y es colaborador de nuestra revista Lakúma-Pusáki.

 


 

 

 


Viajero


 

En qué cama dormirás, viajero,

en qué casa hallarán refugio

tu largo vagar por la tierra,

tus criaturas fugitivas.

 

Desde donde quiera que vengas,

y hacia donde quiera que vayas,

contigo la vieja tristeza

del que nunca tuvo cobijo.

 

¿Harás tu hogar en la guarida

de náufragos prisioneros

del azar y del destino

en las islas del extravío,

 

o enderezarán tus pasos

su rumbo de viajero ciego

hacia los bosques perdidos

en la maraña de las selvas ?

 

Oh, donde quiera que el viento,

donde quiera que las tormentas,

que los mares y que océanos

en la incansable geografía,

 

allí tampoco tu destino,

allí tampoco tu hogar final,

ni tu casa, ni tu guarida,

ni tu abrigo de la soledad,

 

que tus huesos de vagabubdo,

que tus pies de viajero sin fin,

y tu barca sola y sin rumbo

por los mares de la adversidad.

 


 

 

 

Tierra natal


 

 

 

Y tanto tiempo esperar, amada,

tanto tiempo dejar transcurrir,

para, al final, volver a encontrar

los muebles en el mismo sitio,

el jardín en el mismo lugar.

 

 

Toda la vieja Europa rastreada

palmo a palmo hasta el Helesponto,

de Praga a Londres, de Oslo a Madrid,

sin entender que pisábamos

día y noche la tierra natal.

 

 

Ahora, pues, sacudir los párpados,

oler el entorno con fruición,

y ponernos manos a la obra :

el césped, la noria, los cristales,

el sótano, la escalera, el desván.

 

 

 


 

 


Límite último


 

De donde quiera que hayas venido

entre las tierras extraterrestres,

y cualquiera lengua del exilio

que pronuncien tus labios corruptos,

 

no entreabras, extranjero eterno,

las páginas de tu destierro,

no traspongas el límite último

de nuestra sacrosanta línea,

no pises con tus pies desnudos

el umbral puro de nuestra casa.

 

Réprobo tu perfil extraño

de una extraterrestre comarca

en las márgenes del sol poniente,

réproba tu voz inusitada,

tu raza de diabólica índole,

tu actitud de animal perseguido.

 

Morirás aquí de nieve y cuchillos,

morirás de lenguas venenosas,

de formularios y agudos relojes.

 

Llévate contigo tus letras

de sangre impura desdibujada,

y no regreses desde ultratumba

a turbar el sueño de los nuestros.

 

 


 

 

 

Vísperas


 

Tal vez baje desde su morada,

y toque con sus dedos cálidos

mis mejillas, mi frente, mis labios,

mi corazón tan tembloroso

bajo el asedio de mordeduras,

de tanta ponzoña sedimentada.

 

Tal vez despierte ahora, tal vez

me escuche gemir en la noche,

y su voz misericordiosa

descienda hasta mi alcoba en brumas,

y endulce mi oído cantando

la misma, la misma melodía

que en mi infancia, lejos en el tiempo.

 

Tal vez me escuche, tal vez sienta

mis pisadas rondar en torno

de las horas, de las campanas,

de mí mismo sin encontrarme.

 

Y si ahora gritara, y si ahora

elevara mi voz a los cielos,

y si ahora mi dolor humano

rugiera como una fiera herida,

¿me escucharía desde su morada,

despertaría de sus ensueños,

descendería a aplacar mi zozobra ?

 

Sí, tal vez descenderíamos,

tal vez te escucharíamos gemir,

tal vez nos apiadaríamos

de tu dolor humano, hermano.

 

 


 

 

 


 

 


 


G e r a r d o   V a r g a s   A r e l l a n o

 

Originario del estado de Tabasco México, actualmente estudiante de la licenciatura de médico cirujano en la universidad Juárez autónoma de tabasco, (UJAT); el escribe desde muy temprana edad, ha participado en numerosos talleres de poesía, pero su pasión se ha inclinado más hacia el género romántico, esa búsqueda de la constelación enamorada, la conceptualización de ese sentimiento "más que una forma de escribir poesía, una nueva lengua".

Actualmente es colaborador de la revista, "Tabasco joven", donde mensualmente edita sus poemas, ha participado en numerosos eventos de declamación y oratoria que organiza la secretaria de educación pública (SEP), siendo campeón nacional en ambas especialidades.

Fue nominado al premio estatal de poesía José Carlos becerra 2012, y al premio universitario de poesía Teresa Vera, que organiza la UJAT.

 


 

 


La escena


 

Voy en  camino hacia tu  cuerpo,

 de excelsos misterios bajo  la luna mágica

a descubrir de tu  alma

la antorcha encendida de tus besos.

 

Buscare como altanero en las praderas

las caricias ardientes de tus manos,

que enmudecen a mi piel desesperada

cuando  te siento  tan mía,  tan amada.

 

Todo  se naufraga en  ti,

en  los ángulos oscuros de tu  ser, 

que así  he de morir…

 abatido  por las olas de mujer.

 

¡Mi  potestad  eres tú!,

en esta hora en la que soy tu esclavo

bajo las níveas sabanas,

que se esparcen  por nuestras desnudas almas.

 

 Traduciendo  la palabra amor,

abrigo  entre mis brazos tu  incesante figura

de esculpidas caderas de Venus de milo.

 

 Así te quiero  mujer de mis ensueños,

deidad de mis deidades,  en este juego  por placer

 a tus labios inmortales.


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Última palabra


 

 

Lentamente el día socavaba las horas,

bajo los cristales azules encendidos,

lentamente las hojas de los árboles

se hacían pedazos con el viento enfurecido,

y no era el firmamento, y no era el aire,

era mi cuerpo entenebrecido.

 

Lentamente esos níveos prados

se teñían de lienzos rojos,

lentamente el sol se duerme en el ocaso

junto aquel vivo Atlántico

que ya no era más que un río,

no era invierno, no era la tarde gris

era mi cuerpo entenebrecido.

 

Lentamente mi mano temblorosa

empuñaba la última palabra de la hora,

lentamente fui cerrando los ojos,

y dejando caer la copa de vino

el cuarto obscuro, el tumulto de lo externo

ya han desaparecido,

y no es benevolencia, es un adiós en mi poesía,

por esa, por esa que sepulcra todo,

esto que soy ahora, más que una copa de vino

mi cuerpo inerte entenebrecido.  


 

 

 

 

 


Escribí tu nombre


 

Hoy escribí tu nombre junto al alba

mutuamente al beso del rocío

frente al espejo de una estela encendida

letra a letra de ti esculpí poesía.

 

Es tu nombre la enarbolada forma de encanto

la lanza dorada en tus manos inocentes

la canción sin mancha seduciendo al oído

el emblema vertiginoso enamorando al sumiso.

 

Todos los días en el astil de sus horas

estruendo esa palabra en mi memoria

abrigando por todo a tu fulgida escultura

con porte engreído y melena rubia.

 

Hoy escribí tu nombre con excelso talento

simulaste ser el nacimiento de una inspiración,

una inspiración con las venas abiertas

que ofrenda más que justa razón.

 

Escribí tu nombre en el relieve de mi vida

imborrable del fuego y del aire púrpura

apartado de relámpagos y grises nubes

distante, enajenado de la penumbra.

 

Escribí tu nombre sin avasallar tu ser

sin provocar tu voz contra mi auge verso

sin volverte como fiera al antílope salvaje

escribí  tu  nombre, escribí Julieth