E S C R I B E N   H O Y

 

 


 


 

 

 


 

N i c o l á s   Á v i l a

 

           

Nicolás Ávila, nacido en Rancagua, es actualmente un estudiante de primer año en la Universidad de Santiago de Chile cursando la carrera de Pedagogía en Filosofía. Ha publicado poemas en revistas literarias web y se encuentra trabajando en su primer proyecto de poesía.

 


 

 

 

Estiro un poco la mano


 

sentado en un escritorio o un espejo

De cara al ordenador, un escriba egipcio,

Hago poemas con personajes latinoamericanos

Profundamente latinoamericanos, dueños de

               una angustia sospechosamente cómplice

Y yo mi amor aquí y tú amor allá

Hendida en una memoria en la que no eres siempre tú

Estiro un poco la mano y estoy en una ruleta rusa

Un juego de malditos

¿y tú donde estarás?

Porque todo pasa

                Como un avión anochecido

Todo pasa

Y nuestra ciudad nunca está lista para nada.

 

 


Saliendo de una casa de putas coronada


 

Saliendo de una casa de putas coronada

Estás ahí -y tú les dices desalmadas-

Tú, que tan fuerte fuiste cuando se te pidió ayuda

En unas noches friísimas              unas noches en las que una mujer te tuvo quieto junto al cielo

Y a ratos fuiste un cuadro que pintaron

Escuchaste la noche y eso te dio coraje

La idea de morir

Arrojándote al mar, haciéndolo más incómodamente rojo

Viste el fin del mundo, como un túnel que al final decía poesía

Y con justicia sentiste miedo y lo tapaste como un escalofrío

Y viste a más jóvenes y alcanzaste a ver como eso tomaba

A los ojos destemplados   y los quemaba sin mayores

Implicancias en la vida

Porque todo lo demás queda desierto

Y eso sientes.

Sales de la casa de putas      vives un rato

Y ya estás listo para salir de este insulto,

Listo para vivir así la vida.

 


La literatura nazi en Alemania


 

Los tiempos sobre el campanario     me desafían a la mirada

Las hojas suaves se sienten así sin ser tocadas

Estos especímenes en realidad rozan la piel

El agua decidió su camino

La tarde del fascismo alemán

Tomo una rosa

La doy a la patria y a mi amada

A mi escape necesario

Hoy todo es pesado, el aire de la vida

La niebla o un trago, arden. Duelen.  

 

Fui poeta de joven y nunca tuve miedo

El pavor lo sentí en las noches heladas

Las sillas y los bares, la escarcha en recodos

Nunca vistos, punzas de piedras

En la sien, en los ojos almendrados

Llorando tardes enteras

Nunca ver atrás, mi escapar es siempre necesario

Tengo miedo de hacer vivido esto, o de no vivirlo jamás.

 

Se me exigen voces fuertes, tiempos fuertes   no me avisen cuando sea necesario   sabré que hacer

Independiente la presión del partido   yo tengo mi libertad de coacción el poeta no se restringe

Él elige y en ello consiste el mundo corpóreo            una noche de espera o adelanto no importa

Un canto general mueve el mundo y yo estoy en el medio, solo

No hay espera para la victoria y siento decirlo, hay espacio para todo aquí

La poesía puede aguantarlo todo. 

 


 


 

 

 


 

S e b a s t i á n   C a t a l á n

 

Soy Sebastián Catalán, tengo 22 años y escribo desde niño, amo leer y crear la poesía.

"Las palabras en silencio te entregan una sensación de euforia que sólo los lectores entendemos"

 


 

 

 

 

Amor de ilusión


 

A destiempo,

A destiempo supimos que sufriríamos si esto seguía

Pero tu boca y la mía eran imanes

Desaparece el mundo cuando te veo

Me convierto en amor puro pensando en ti

Pero nuestros caminos se cruzaron a destiempo

Y siento pena por la historia que no escribiremos

Ya que el tiempo y las circunstancias se descortinaron

Y aquí estoy, que puedo hacer de ti?

Un recuerdo o una ilusión

No quiero dejarte ir de mí ser, ya te extraño al recordar tú silueta

Bella musa morena que atestiguas lo que sucede en mi

Yo admirando en silencio eso que provoco en ti

Llega la noche y quiero verte otra vez,

Luna de piel perfectamente pintada

Loco enamorado por tu belleza intangible

Algún día estas palabras

Se volverán acciones

Aunque sea

A destiempo

Besémonos sin condiciones.

 


Oración al rencor


 

Ya no creo en dioses

El destino es un absurdo

Rojo mi rencor

Tenue y moribundo

En apatía va el temor.

 

Crucigrama de tragedias

Mala suerte, que se yo

Veo amapolas negras

Mi euforia se cayó

En redes magras.

 

Noche y día son lo mismo

En quien ve la oscuridad

Vivir en su mente

Con precariedad

Silente.

 

Cruces y clavos

Que idean las trampas

De hacer algo en vano

Se crean estampas

Del fracaso humano.

 

 

 


 


 

 

 


 

C a m i l o   G o d o y   P i c h ó n

 

"Soy Camilo Godoy, tengo 27 años y escribo desde que iba al colegio. Realicé varios talleres literarios entre el 2005 y 2007 en Balmaceda Arte Joven y participé en la exposición "Trazos del cielo" (2007), que mostraba afiches chilenos con poemas inspirados en ellos. Soy sociólogo de profesión y también he incursionado en la música y la actuación, siempre desde el interés por expresar y aprender.

 

Me interesa el arte como forma de documentar aquello que vemos y normalizamos. O que simplemente ya no vemos, por ser tan conocido".

 


 

 

 

 

Padre Nuestro


 

Padre Eterno

danos hoy

el Clonazepam

nuestro de cada día

 

no necesitamos panes

no necesitamos peces

ni el agua por el vino

 

el Sol neoliberal

se tiró un chancho

sobre nosotros los pobres

 

estuve como cinco horas

esperando en el Consultorio

un paisaje de lo más poético

sentir lo bello del universo

en los mesones de atención

sacar número y confiar

en el Espíritu Santo

 

mientras los ricos se hacen mierda

sobre los diez mandamientos

y trepan por sus ascensores

hasta subir y subir

 

ellos son la cabeza del país

y nosotros las manos los huesos o qué

 

se puede ser pobre

y ser feliz

sin perderse en el laberinto

 de ansiolíticos de la miseria

 

se puede saltar la fila

y llegar al paraíso

en esta casa larga estrecha

y llena de postergados.

 

 

 


 


 

 

 


 

M i g u e l   Á n g e l   G u a j a r d o   G u e r r e r o

 

Santiago de Chile, 1975.  Ingeniero en ejecución industrial de la Universidad Tecnológica Metropolitana y analista químico de la Universidad de Santiago de Chile.  Fue alumno del taller dirigido por el poeta Floridor Pérez (Café literario de Providencia).  Ha sido incluido en diversas antologías como: "Tercera Antología de poesía Rayentrú"; "Muestra (anti) antológica de nuevas voces: por si acaso alguien quiere llorar"; además de ser publicado en la revista de poesía "Safo".  Su obra ha sido premiada por el concurso literario "Escritores de Chile", de la comuna de La Florida, con el primer lugar en poesía (2008 y 2011) y numerosas menciones honrosas.  Hoy nos presenta su pequeño poemario

"6 de Noviembre"


 

 

 

 

 

6 de Noviembre


 

 

A mi espejo se le cae el pelo

Y tiene surcos

Donde se pueden sembrar locuras

 

Mi cama es un péndulo

Que se abre

Desde el norte al sur

 

Mi calendario es de 1975

Y tiene incrustada una bala

Disparada por un ángel.-

 

 

   
 

La locura con los años se vuelve pájaro

Y yo preparo con ahínco su jaula

 

Todo te abandona algún día

Queda el pecado de recoger piedras en el camino

La respiración del saxo

En mi sangrienta lucha contra las polillas

 

La mañana nunca llega

Con su maleta a la estación

 

Los trenes ya se han ido

Y mis lentes se quiebran mientras cabalgo el sol.-

 

 

Tengo soles girando en las yemas de mis dedos

Y la saliva de la muerte esparcida en mi cama

 

Los años son la silueta de lo perdido

Entre una sonrisa y el colgajo de una pena

Que se enreda en los ojos

 

No hay más que el momento….

Y me sigo escondiendo del lobo

Que viste mi disfraz.-

 

   
 

Los recuerdos fermentan en las tumbas

Y en las camas

Bajo los ojos colgantes de los búhos

Que cargan la noche

 

¿De qué se trata todo esto?

¿De enjaular fantasmas y darles de beber hasta embriagarlos?

O ¿Simplemente de saltar en paracaídas desde la lengua de la noche

Y caer en el tornado del beso?

 

 

Tengo los dolores cubiertos con plumas de pájaros

Y cicatrices de campanas

 

El hierro de la vida es dulce

Y mi lengua se encoge

Con el corte que le da el viento al vidrio

 

No hay felicidad más plena

Que la de un hombre

Eclosionando mientras muere.-

 

   
 

Nací a las 3 madrugada

Cuando las aves se sacan su traje de pluma

Y el sol bebe un trago

 

Me trajo un tren

Que más bien era collar de vagones

 

Alguien me abrazó

Y la noche se deshojó con mi llanto.-

 

 

En el centro de esta página

Se está sembrando la risa

Y se está enterrando el llanto

 

Hay un nido donde duermen los fantasmas

Y un agujero negro del que salen estas palabras

 

La libertad tiene tantas caras

Que no sabe con cual mirar a los ojos de la luna.-

 

   
 

Somos peatones de una cruz

Que termina en el silencio

 

Mi reloj no tiene manos ni alas

 

Camino sobre mis propias ruinas

 

Bajo un sol

Que lava sus ojos

Con la ceniza de mi cigarro

Y el agua que sale de mi teléfono.-

 

 

Las páginas se diluyen

Cuando caen los versos de los árboles a mi boca

 

Busco ladridos y relinchos

Algo que me diga

Que mi cigarrillo

Pierde los dientes en cada bocanada

 

El humo se hace papel

Y el papel es un dolor

Que se ahoga en el éter.-

 

   
 

Los días pasan trotando

Son un carrusel en medio del bosque

 

Todos cabalgamos un reloj sin alas

Hay una hora a la que siempre debemos llegar

 

Yo al lado de un caballo

Soy el lazarillo de un jinete que muere

Recogiendo los dientes del calendario.-

 

 
   

 

 


 


 

 

 


 

M a r í a   J o s é   L ó p e z   T a v a n i

 

Nace en Buenos Aires en 1985).  Es poeta y cuentista. Publicó su primer libro La luna escondida, gracias a la asociación civil Poesía Viva.

Se ha formado en Terapia Gestalt con discípulos de Nana. Es tarotista, aprendiz de Astrología y del I Ching.

 


 

 

 

 

Mil ojos


 

Tu amor es un barranco de mil ojos

días blancos y adictivos

intravenosas en lo caliente

interrupción sobre mis muslos

en la prisa de mi sumisión 

tambaleo cosmicamente

viscerales los besos.

 

Ya no puedo moverme.

 

 


Los Genios


 

Al despertar

la mujer extraña en mí

pero puedo arquear las avenidas

las alturas que no me dejan ver los signos

mis Cartas saben acompañar

mi credo peculiar

los Genios nunca duermen. 

 

 


Hombre, te habla Lilith


 

Supe cosechar en comunión con la tierra
construiste el templo y la guerra
fui habitada por los dioses y profeticé
robaste mi voz
dijiste quién sería mi amado
dijiste que tenía que parir
lloré con la Luna
mientras leías y escribías
yo trataba de entender
mi sabiduría ardió en tu hoguera
me convertiste en belleza
desde entonces no me dejás envejecer
conociste mis manos y las explotaste
negaste mi criterio
ocultaste mi canto
pero mi rugido
ahora es más fuerte que tu historia
y Dios nos forma del mismo barro.

 

 


Carta 18, La Luna


 

“Vamos a mecernos 

bajo la luz de la luna, esta solemne luz de luna”.

-David Bowie-

 

Virgen María la consideran los cristianos. Coyolxauhqui la llamaban los aztecas. Los griegos le dicen Selene. Nosotras la llamamos Hécate. Un perro y un lobo le aúllan. Más allá las dos torres, como límite del mundo material. Estoy entrando en el sueño. Desde el estanque, un cangrejo viene hacia mí, al camino iluminado por la piel de la Luna. Luminaria receptiva. Poética y salvaje. Fecunda y nutricia. El cangrejo hace referencia al signo de Cáncer, regido por la dama, también sugiere el inconsciente. Gotas van hacia ella. Como la luz del Padre Sol. Luz que recibe y refleja en rayos rectos. Pero su luz es fría, a veces peligrosa. En la noche todo se ve diferente. Sólo Nicodemo, quien no sabía cómo nacer de nuevo, fue a ver a Jesús en la oscuridad. Además, Jesús fue encarcelado por la noche. Camino hacia el estanque, recuerdo que en Génesis “el Espíritu de Dios se movía entre las aguas”, es mi cara la que veo reflejada cuando observo el agua y es mi cara reflejada cuando observo la Luna. Mis temores. Mi confusión. También mi ciclo y su semejanza. Mareas que suben y bajan. Crecimiento de rosas y de gatos negros. Es su fuerza de gravedad. Su influjo. Sus surcos y cráteres. Movimientos y fases. Ante mí la Luna llena y su magia. Bestias en comunión. Párpados bendecidos con plata. Trovadores y videntes. Lunáticos y soñadores. Acuario es el signo vinculado a la Luna. 18 es el número del camino de los sentidos internos. Si me adentro en ella, me adentro en mí misma. La luz, reflejo del alma, llega codificada. Y la Luna sabe ocultar intensiones, enemigos, maleficios. Pero no ahora, mi Luna noble, grande en tu gesto de mostrarse a todos. Estoy despierta en el sueño. Sensible. El cangrejo no puede herirme. Ni el pasado y su nostalgia. Siento el calor que se parece al hogar. Mi emoción es incapaz de arrasarme. Puedo Ver. Siento mis ovarios, mi sagrada feminidad. Madre, me estoy pariendo.