E S C R I B E N   H O Y

 

 


 

 

 


 

M a n u e l   A n d r o s

 

Colchagua, 1957.  Profesor de Lenguaje, Licenciado en educación y Magíster en Filosofía Política.

Ha visitados y vivido en varios países de América, Europa y África.

Ha publicado los siguientes libros de poesía:

"Imaginaria", 1987, en coautoría con la poeta Paz Molina;

"Paisajes Aerodinámicos de Urano", 1991;

"Cibernepoética", 1993; "Poemas del Príncipe", 2002;

"Y por favor, tengamos sexo", 2014, de donde extraemos estos poemas.

 


 

 

Placeres de la virgen


 

La doncella recoge violetas

sobre mi cabeza ecuatorial.

Nenúfar intacto y plectro alucinado,

euritmia divina y oculta.

La doncella gime extasiada

el placer de mi boca.

El mundo gira al revés

y yo también recojo violetas.

 


Tantra delicia


 

Tantra sensualidad.

Tantra alegría.

Tantra imaginación.

Tantra piel.

Tantra naturaleza.

Tantra delicia.

Tantra conversación.

Tantra belleza.

Tantra risa.

Tantra ternura.

Que tantra violencia, no encaja.

 


Las nubes que vi en el campo


 

Amplio es el verdor

y la brisa persigue golondrinas.

Delicadamente muerdo panes tostados,

se cimbran las espigas sobre mí,

el muslo se separa

mientras algunas nubes

cruzan por tus ojos azules.

Amplio es el verdor

y allí sumidos en el trigo

tejiendo manatíes de seda

fui el adormecido cercano.

 


Al diablo este tipo de promesas


 

Querido Julio,

aunque me prometí

nunca más volver a pisar Margaritas,

ahí me vi de nuevo, inexorablemente,

caminando por este inmenso prado,

pisándolas una y otra vez.

Aunque también había

Hortensias, Lilas,

Dalias y Marías Eugenias.

 

 

 

 

 


 

 

 

 


 

E u g e n i o   D á v a l o s   P o m a r e d a

 

Iquique, 1961.  Eugenio Dávalos es un reconocido poeta Iquiqueño avecindado en Santiago, quien ha publicado siete libros de poemas,

entre ellos La Copa de Neptuno, Naturaleza Muerta, Escrito sobre Arenal y otros.

Fue becario de la Fundación Pablo Neruda el año 1989 e integrante del Colectivo de Escritores Jóvenes en los años 80,

donde participaba junto a Ramón Díaz Eterovic, Pedro Lemebel, entre otros.

Los siguientes poemas pertenecen a su libro "Estación Central" de 2019.

 


 

 

Estación Central


 

Estamos solos en medio de este montón de buses taxis y trenes

madrugadores

Tú me has abandonado aunque vives conmigo

Da lo mismo que estés o no estés en casa

Da lo mismo que sea un poeta borracho apocalíptico o

Consumista

Todos se ha perdido

No existe para mí el otro ni epifanías

Tú eras mi último cable a tierra

Muchas mujeres hermosas caminan a diario por la ciudad

Pero ninguna eres tú

El amor es una piedra negra cuyo corazón es hierro fundido

Dejemos las cosas así nomás

sin aspavientos

Sin hacer de nuestras vidas otra mala película de Hollywood

No nos alcanza para dramas shakespereanos

Dejemos las cosas como están

Que fluyan

Yo en mi inmensa soledad

Tú al lado mío

Sola en un auto que se aleja.

 


Me aburre


 

Me aburre escribir

Horas de mi vida gastadas en tanta letra

Convivir con fantasmas

Novelas que no he acabado

Textos por aquí y por allá

Conversar con los muertos del desgano que me aliena

Pero no sé qué pastel comió mi madre para este castigo

Esta tortura tantálica

Que quise conjurar allá por los 15 años

Con posturas políticas

Yo no quise esto

No nací para escritor

No tengo esa ansia profunda por figurar

Más bien me oculto de esta vergüenza

No me encerré en ningún armario

No quise recorrer el país en mochila

Pero escribí como un demente

Escribí noches enteras

Para qué

Para nada

Ese veneno me corroe

No puedo estar sin él

Metido en mi médula

Hubiera querido otra cosa

No estas letras inútiles

Esta escritura para mí para nadie

Podría vomitar rabia

Escupir tinta

No sé de dónde o de quién vino todo esto

Podría por último usar la hoguera

Lanzar todo por la borda

Y dejar de escribir

Pero no puedo

No puedo

Abandonar este mal

Que he heredado a mi hija.

 


Ave Fénix


 

Una vez más toco la tierra de mi sangre

Dejo hundir el grito que germina

Aplaco la furia que me invade

Cuento millones de veces para que mueran las ovejas

Deshago palabras sin pensar en Dadá

Hago mil puzles por montones

Llamo a dios a mi boca atea

Busco un verso dentro de otro verso

Me calo la piel que me soporta

Salgo a caminar en noche dulce

Busco la sombra que se me ha extraviado

Derrumbo los fantasmas a mi alrededor

Lucho con mi ego y las voces tronantes enjuiciadoras

Y en fraterno abrazo

Me reconstruyo cada amanecer.

 

 

 

 

 


 

 

 

 


 

S a m u e l   L e a l   C h a u

 

Santiago, Chile, 1960.  Sus poemas han sido publicados en las revistas:

"Third Rail" N°6 de 1984. (Traducción al inglés por Steven White).

"Espíritu del Valle" N°2 de 1987;  "El organillo", separata N°4 de 1987.

Ha participado en los talleres literarios de Gonzalo Millán y Camilo Marks.

En 2019 publicó su primer libro "Ribera Norte" al que pertenecen estos poemas.

 


 

 

Natación


 

El nadador

se lanza al agua

sabiendo que flotará.

 

El desenlace del poema

juega en el cerebro

sumergido.

 

El nadador pierde

fuerzas

y se entrega al mar de palabras.

 

El poema

navega por su cuenta

y se estrella

en un brillante arrecife de cristal.

 


Lao


 

El que come en silencio

como si lo hiciera en un templo.

El que bebe con los ojos fijos

vueltos hacia el centro de la tierra.

El que ronda todos los rincones de la casa

como si viviera.

El que continúa cocinando

con las manos de su descendencia.

 

El que no dejó signos

como testimonio de su paso.

El que no dejó lengua

para ser gritada por sus nietos.

El que no dejó más datos

que aquello que había en su mirada.

 

Si no dejó signos

es porque olvidó escribirlos.

Si no dejó lengua

es porque olvidó modularla.

Si no dejó más datos

es porque las imágenes

del lejano y florido

país del centro,

iban en su semilla.

 


Señales


 

Ceda el paso.

Pare.

 

No virar a la derecha.

No virar a la izquierda.

 

No doblar en U.

No estacionar.

No detenerse.

 

Zona de hospital.

Zona de escuela.

Zona de bombas.

Zona militar.

 

Silencio.

Dirección obligada.

 

Hombres trabajando.

Niños jugando.

 

 


Sangre fría


 

La bolsita del té

enturbia la imagen de mi cara

en el agua hervida.

 

Afuera,

la gallina

degollada

da tumbos.

 

Remece la casa entera,

las sillas, la mesa, el mantel.

Y mi cara desfigurándose,

dentro de la taza,

tras cada espasmo

de plumas.

 

 

 

 

 


 

 

 

 


 

N e d a z k a   P i k a

 

Hola, me presento, me bauticé en las letras como Nedazka Pika, Nedazka es un juego de palabras de mis apellidos paterno y materno, y Pika significa "Flor en el desierto" en lenguaje Licán Antai, siempre me llamó mucho la atención la cultura del norte, en mi camino de piedras, y lo digo por lo duro, conocí muchas personas, viví muchas realidades e hice cosas de las cuales no me siento orgullosa, sin embargo marcando pasos igual fui elogiada, el 2007 gané en Cartagena el premio Vicente Huidobro, me encantaba hablar con el mar, pero la arena celosa siempre me hacía caer, se me nombró ganadora del premio nacional lagar 2010, que fue mi más grande alcance, gane una mención honrosa en Santiago en 100 palabras el 2011, me reencontré con poetas y amigos y descubrí lo complicado y costoso que es publicar y empecé el proyecto de PUBLICA GRÁTIS , que apoya a escritores emergentes, también con el objetivo de difundir la literatura dirijo las tertulias de LA ALTERNATIVA, que se realizan cada miércoles a las 20:00 en el TALLERSOL, Portales 2615 Santiago. Dirijo la revista Entre Paréntesis Chile, revista artística cultural que aparece cada 15 de cada mes en redes sociales y en papel.  He publicado los libros "Nada", 2013; "Damos la cura locura", 2015;  "Sex in the pobla", 2017 y "Entre porros y otras yerbas", 2017.

 


 

 

Dulces 16


 

Mi cuerpo se pudre,

el olor a descomposición invade toda la habitación.

Es una mezcla hedionda

entre sudor y semen,

es mi sangre que comienza a coagularse.

Nadie me escuchó,

sólo me miraron y me apuntaron,

como un animal más del matadero.

Nadie nunca comprenderá

por qué terminé en un colchón tirado en un peladero,

teniendo sexo oral para poder comer

algo mejor que la basura que recogía de la feria.

Aquí terminé pudriendo

mis 16 años en una habitación olvidada,

a la que un psicópata me trajo 

después de una buena comida,

y quizás pasen años antes de que encuentren mi cuerpo,

 mi cuerpo roído por mordiscos y gusanos

que abandono hoy,

después de una larga agonía.

 


Odio


 

Odio a los hombres que se esconden en el closet,

y a las mujeres que traicionan por un pene.

odio a los mapuches que se inclinan ante un huinca,

y odio a los Españoles de mierda que nos sodomizaron.

odio al estado y todas sus mentiras.

odio al vaticano no menos que a los protestantes,

y odio al gato que se aparea en mi balcón, odio a los volaos,

pero amo la marihuana.

odio a los poetas y sus almas egocéntricas

pero cada vez me enamoro más de la poesía...

 


Borracho, pero buen muchacho


 

Cuando iba en la micro rumbo a la torre Entel, a buscar un nuevo chip porque me robaron el celular, se subió un borracho muy simpático con una bolsita de plástico llena de flores, de algún huerto recién cortadas, robadas, asesinadas, en fin,  empezó a repartir flores entre los pasajeros, decía "Srta. Tan hermosa no me deje con las manos estiradas", yo miré por la ventana, con una clara indiferencia,  el hombre anda limpio, bañado pero se le nota que ya está alcoholizado, es inevitable ver en su cuerpo las carencias y falencias, su nariz roja.  Reparte todas las flores, con una indignante aceptación de los pasajeros,  hay una joven madre con su niño entre los brazos, se acerca y le da un beso al niño "Dios lo bendiga", a los que no se la recibían, con una simpática sonrisa les decía : "Es una flor para alegrar tu día".  Al finalizar la repartición pasó con sus manos estiradas  diciendo: "lo que sea su voluntad, no voy a mentir, es para una cañita"; me corre una lágrima, conmovida con la aceptación del público, ya que todos le dieron algo al mendigo, ante su humildad y franca simpatía, pero a mí me dio una impotencia tan grande, el pensar en la familia que hay detrás de ese borracho, en los hijos que abandonó, como lo hacías tú cuando te tomabas hasta el alcohol de los perfumes, preferías estar en otro planeta a estar conmigo, con tus hijos, con tu madre que lloraba angustiada pensando qué te pasaba, o tu padre que te rescataba de las manos de los traficantes y ladrones, que más de una vez recibió una puñalada por poner el pecho por ti, que vagábamos noche y día  para encontrarte tirado en la calle, casi muerto, entre tu mierda y las moscas que te  acariciaban, y después despertaras para salir a la calle con una sonrisa, limpio y mendigando una moneda para una caña, olvidando a tu familia, tus orígenes, tu dignidad … cerré los ojos y pensé en cuánta gente sufre por los  borrachos simpáticos que la gente ayuda a que mueran de a poco cada  día.

 


Sename Pudahuel


 

- Hola cabra chica, ¿no tenís frío?

- Sí, un poco.

- ¿De onde soi?

- Voy al 35 de Santa Rosa, me tirai?

- Ya cabra chica, súbete, ¿por qué andai sola a esta hora?

- Es que me fugué  del hogar, voy donde mi vieja. ¿Vos soy malo? ¿ o soy vío?

- ¿A qué te referís con eso?

- Naa po, que yo soi vía, sé que tengo que pagar la carrera de alguna forma, po. Si querís te chupo el pico.

- Ahhh, vos vai directo al hueso.

- Directo al hueso, po y mejor, hablemos claro, si no es primera vez que me fugo del hogar, lo que me interesa saber es si soi malo o soy vío.

- A ver explícame eso, cabra chica, porque igual la carrera es larga de Pudahuel al Castillo

- No me importa si te tengo que chupar el pico hasta que acabes, y si querís meterlo, me interesa que te pongai un condón. Lo que no quiero es que me peguen y que me dejís cerca de donde voy, no importa que no sea en mi  casa, porque algunos wueones me han dejado tirá a medio camino.

- No cabra chica no quiero que me chupís el pico, vamos a ir a la farmacia a buscar unos condones, no tenís hambre?

- Sí, estoy cagá de hambre.

- Vamos a comprar unos completitos antes

- ¿Sabís?, igual te lo chupo.