Fotografía :  Dada doll, de Hannah Hoch, 1925  

D a d a í s m o

E l   e s p í r i t u   d e  l a   r u p t u r a

P o r   O s v a l d o   U l l o a   S á n c h e z


 

 

El dadaísmo fue una de las primeras corrientes artísticas de vanguardia del presente siglo.  El dadaísmo tuvo existencia entre 1916 y 1923.  Nació en Suiza, Zurich, pero abarcó a muchos países de Europa y de EE.UU.

 

El dadaísmo debe ser considerado como una corriente artística (estética y ética) que refleja lo que significó la Primera Guerra Mundial que vino a destruir finalmente las esperanzas y confianzas que el hombre tenía en la sociedad burguesa.  El dadaísmo fue una respuesta artística a los millones de muertos y horrores del enfrentamiento bélico.  Así se planteó generalmente desde un ángulo negativo.  Fue muy ético, buscando una ética superior a la burguesa; pero también tuvo una fuerte tendencia amoral y nihilista.

 

El poeta Hugo Bell fundó el 5 de febrero de 1916 el Cabaret Voltaire.  A través de un aviso en la prensa invitó a los jóvenes artistas de Zurich.  Entre los primeros que acudieron se encontraba Tristán Tzara.  Este poeta se caracterizaba por su inteligencia demoledora que lo hacía bombardear todo lo que oliera a sociedad burguesa.

 

Sobre el significado de la palabra Dada hay muchas interpretaciones y es imposible definir su autor y significado.  Existe una versión en que se consigna que se adoptó jugando al azar con un diccionario.  Hugo Bell recuerda que en francés existe la expresión Hue dada! como caballito de madera; en alemán es un signo de tonta ingenuidad alusiva al coche de niños.  Negros de una tribu Kru dan el nombre "dada" al rabo de una vaca sagrada.  En la etimología de "dada" hay mucha referencia a lo nutritivo.

 

Lo importante es que "dada" va a significar un espíritu de ruptura con lo establecido, una revolución artística y espritual.  En Julio de 1917 salió el primer número de la revista Dada, órgano de difusión de esta corriente.

 

El gran artífice del éxito alcanzado por el dadaísmo fue Tristán Tzara.  Incluso en números de la revista logró incluir trabajos de Breton, Aragón, Eluard y otros destacados artistas de vanguardia.  Los dadaístas fueron los primeros que crearon una poesía automática, una composición en que cada cual esrcibía automáticamente una frase, la cual era continuada por otro en forma independiente.  Este poema colectivo era leído después en forma simultánea.  Es innegable que el ejercicio reproducía el caos y la simultaneidad de la experiencia del hombre contemporáneo sumergido en un movimiento inarmónico.

 

El Cabaret Voltaire fue clausurado debido a las protestas de los ciudadanos de Zurich.

 

 

Los poemas sonoros de los dadaístas pretendían renunciar al lenguaje ultrajado por el habla vulgar y por el periodismo.  Pretendían así rescatar a la poesía y destruir la tradición artística donde sólo encontraban cursilería e hipocresía.  El dadaísmo fue una corriente artística antiarte que terminaba generando un mensaje nuevo o diluyéndose en la nada.  El dadaísmo fue sinónimo de rebelión y de agresividad contra el público.

 

Si en la mayoría de los países de Europa y EE.UU. el dadaísmo resultó ser totalmente innovador, no ocurrió lo mismo en Francia donde ya existía en la poesía una tradición de arte similar.  Mallarmé, Baudelaire, Rimbaud, Apollinaire son parte de la historia de la rebelión poética contra los cánones clásicos.  Es por esto que Breton, Eluard, Aragón y otros poetas se identificaron con aspectos del dadaísmo y Tzara encontró un terreno fértil para su corriente literaria.

 

No obstante la identificación de los vanguardistas, surgieron serias divergencias entre Breton y Tzara.  Con motivo del Congreso internacional por la determinación de las direcciones y la defensa del espíritu moderno se produjo la ruptura de Tzara y Breton. Breton tomaba en serio 

 

  Tristán Tzara en 1919  

el congreso, mientras que Tzara opinaba que el tema de discusión tenía que ser si una locomotora era más moderna que un sombrero de copa.  Toda esta crisis desembocó en la muerte del dadaísmo y Tzara redactó la oración fúnebre que apareció impresa en el número 7 de la revista MERZ, de 1923.

 

 

 

Fragmento del "Manifiesto Dadaísta"

 

 

La palabra Dada simboliza la más primitiva relación con la realidad circulante, con el dadaísmo adquiere carta de naturaleza una nueva realidad.  La vida aparece como una simultánea confusión de ruidos, colores y ritmos espirituales, que es asumida impertérritonante  en el arte dadaísta con todos los sensacionales gritos y fiebres de su osada psique cotidiana y en la totalidad de su realidad brutal.  Aquí se encuentra la precisa encrucijada que deslinda el dadaísmo de todas las tendencias del arte hasta ahora existentes, sobre todo, del Futurismo, últimamente entendido por unos mentecatos como una nueva edición de la realización impresionista.  El dadaísmo, por primera vez, no se enfrenta ya a la vida desde un mero punto de vista estético, haciendo desintegrar en sus elementos todos los grandes tópicos relativos a la ética, a la cultura y a la intimidad, que tan sólo vienen a significar una cobertura para músculos endebles.

 

La palabra Dada hace a la vez referencia a la internacionalidad del movimiento, que no se considera limitado por fronteras, religiones ni profesiones.  Dada constituye la expresión internacional de esta época, la gran alegría de los movimientos artísticos, del reflejo artístico de todas esas ofensivas, de congresos pacifistas, peleas en la plaza del mercado, cenas en el Esplanade, etc, etc.  Dada se propone poner en movimiento el nuevo material de la pintura.

 

Dada es un CLUB fundado en Berlín, en el que se puede ingresar sin asumir ninguna clase de compromisos.  Aquí todos son presidentes y todos pueden emitir su opinión en lo que concierne a cuestiones del arte.  Dada no significa un pretexto para alimentar la ambición de algunos literatos (como de buena gana querrían hacer creer nuestros adversarios).  Dada es una índole muy especial del intelecto, que puede revelarse en cualquier conversación, de manera que se deba decir:  Este es un DADAÍSTA, aquel no; el Club Dada cuenta por ende, con miembros de todos los continentes de la tierra, en Honolulu al igual que en Nueva Orleans y en Meseritz.  En ciertas circunstancias, ser dadaísta puede significar ser más comerciante, más hombre de partido que artista, ser artista sólo casualmente.  Ser dadaísta significa dejarse lanzar por las cosas, estar en contra de cualquier sedimentación, estar sentado en un momento en una silla; significa haber puesto la vida en peligro (Mr. Wengs sacó ya el revolver del bolsillo).  Entre las manos se desgarra un tejido, bajo cuerda se afirma una vida que pretende enaltecer mediante la negación.  Decir sí - decir no: el impresionante escamoteo de la existencia estimula los nervios del auténtico dadaísta - así se encuentra, así caza, así anda en bicicleta -, medio Pantagruel, medio San Francisco, riendo y riendo sin cesar.  ¡Contra la actitud estético-ética! ¡Contra la anémica abstracción del expresionismo! ¡Contra las teorías reformadoras de los literatos majaderos!  Por el dadaísmo en la palabra y en la imagen, por la acción dadaísta en todo el mundo.  ¡Estar en contra de este manifiesto significa ser un dadaísta!

 

Firmado por: Tristán Tzara, Franz Jung, George Grosz, Marcel Janco, Richard Huelsenbeck, etc.

 

 


Algunos escritos Dada


 

 

E l   m e j o r   p a v i m e n t o   t a m b i é n   e s   b e n d i c i ó n   r o j a 

 

 

Cacharros apilados en el suelo:

cuán dulces los labios de Ninalla sorben Pommery greno first

Minkoff, un ruso de pura cepa, se despista en un atajo

Palmas bambolean en torno: senos usados turgentes de rubio.

                                                                                       /Global.  Insulso

Trago de vino (longitud: 63 centímetros) escupidos en ollares

                                                                                      /de tonos rojos.  Queen!!

Pues que es valeroso en grupo, susurra Kuno al rollizo trasero.

Ovillo, del que se deshilacha sudoroso antebrazo.

De frente inclinada, conminante: Sibie, naturalmente, dio un 

                                                                 grito inmenso.

Se elevan hemiglobos

Un pedal llameante se desliza, encantador, sobre un abdomen

                                              en otra parte acariciando.

 

                                                                  Walter Serner.

 

  Walter Serner  

 


 

 

  Tristán Tzara  junto a Man Ray  

C o r a z ó n   a   g a s

( f r a g m e n t o )

 

El corazón calefaccionado a gas,

mastica lentamente, gran circulación, es la única y más grande estufa

del siglo, en tres actos.

No traerá la felicidad sino a los imbéciles industrializados que creen en

la existencia de los genios.  A los intérpretes se les ruega tratar esta pieza

con la atención debida a una obra maestra como Macbeth o Chantecler,

pero tratar al autor, que no es un genio con poco respeto y de

constatar la falta de seriedad del texto que no aporta ninguna novedad a

la Técnica del teatro.

 

                                                                      Tristán Tzara.

 


 

M a n i f i e s t o   c a n n i b a l e   d a d a

 

Todos soy acusados :  ¡levantaos!

Tan solo se puede hablar

con vosotros si estáis de pie.

Levantaos, cual si escucharais

la Marsellesa, el himno nacional

ruso o el God save the king.

 

Levantaos cual si estuvierais

frente a la bandera.  O cual si os

hallarais en presencia de Dada,

que significa vida y que os

acusa de amar todo el esnobismo,

siempre que resulte muy caro.

¿Os habéis vuelto a sentar todos?

Tanto mejor, así podréis escucharme

con más acendrada atención.

 

  Francis Picabia fotografiado por Michel Sima 

 

¿Qué hacéis aquí, embanastados

como serios crustáceos?

Porque sois todos muy serios,

¿no es cierto?  Serios, serios,

serios hasta la muerte.

La muerte es una cosa muy seria,

¿no?

Se muere como héroe o como idiota,

que viene a ser lo mismo.

La única palabra que

significa más que una efeméride,

es la palabra muerte.

Vosotros amáis la muerte, la

que mueren los otros.

 

¡Muerte!  ¡Matadla, dejadla que

reviente!  Lo único que no

muere es el dinero, tan sólo se

aleja en un corto viaje.

 

¡He aquí el dios que se venera!

un personaje muy serio:

Dinero, a él la reverencia de familias

enteras.  ¡Viva el dinero!

¡Viva!  El que tiene dinero, es un

hombre honorable.

 

  Hannah Hoch, collage 

 

La honra se compra y se vende

como...el culo.  El culo representa

la vida como las patatas

fritas, y todos vosotros, con

vuestra seriedad, apestáis

más que una boñiga de vaca.

 

Dada no huele a nada; porque

no significa nada, nada, nada, nada,

Dada es como vuestras esperanzas:

nada,

como vuestro paraíso: nada,

como vuestros ídolos: nada,

como vuestros líderes políticos:

nada,

como vuestros héroes: nada,

como vuestros artistas: nada,

como vuestras religiones:

nada.

 

  Hannah Hoch, collage 

 

Silbad, gritad, rompedme la

crisma, ¿y qué?  Yo os diré y

repetiré sin cesar que sois

unos borregos, y que os venderemos

nuestros cuadros por

un par de francos.

 

                                         Francis Picabia.

 


 

 

  Christian Morgenstern 

  "Canción nocturna de 

  los peces" 

 

  Man Ray  

  "Poema Óptico" 

  1941 

 


 

E s t e   t e x t o   f u e   e x t r a í d o   d e  :

" G u í a   p a r a    t a l l e r e s   p o p u l a r e s   d e   p o e s í a "

d e   O s v a l d o   U l l o a   S á n c h e z .

E d i c i o n e s   C E M O R - A S E L   C h i l e .

2ª   E d i c i ó n,   1 9 9 0 .